
La estabilidad del gobierno de Fernando Lugo se debe a que su colega brasileño Lula da Silva lo respalda, pero si “en Planalto soplasen vientos contrarios” el mandato del presidente paraguayo estaría en peligro, sostiene el diario “O Globo” en un artículo publicado días pasados y firmado por el columnista brasileño Elio Gaspari.
Es decir, de campeón de las reivindicaciones nacionalistas paraguayas ante Brasil, Lugo se ha convertido en un satélite más de los designios imperiales de Brasilia, que le debe la misma permanencia en el cargo.
Tiempo antes la prensa española señalaba en un análisis sobre la vocación imperial brasileña : "La forma en que el Gobierno brasileño está reaccionando ante una serie de contenciosos con algunos de sus países vecinos, como Ecuador, Bolivia, Paraguay, Venezuela o Argentina, revela, en la práctica, un refuerzo del liderazgo de Brasil en la región. La dura reacción del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a la pretensión de Ecuador de dejar de pagar una deuda contraida con el Banco de desarrollo de Brasil (BNDES) para la construcción de una hidroeléctrica, convocando a su embajador en Quito, y las amenazas anteriores al Gobierno boliviano de Evo Morales, indican la forma en que Brasil actúa en la región”.
La dinámica imperial y los desplantes de potencia brasileños son bien conocidos por Paraguay, arrasado en el siglo XIX por una guerra contra el Brasil monárquico inspirada y financiada por intereses británicos, que apoyaban así la destrucción de un gobierno proteccionista sufragando una contrarrevolución monárquica borbónica en el Plata.
El problema es que ahora lo sufre bajo un gobierno que prometió firmeza y agitar reivindicaciones ante el coloso sudamericano, para terminar rendido a sus pies.
LOS ESPECTROS REGRESAN
Un indicador de lo mucho que se ha deteriorado la credibilidad del gobierno de Fernando Lugo, puede advertirse en varios signos, entre ellos el regreso a la arena política nacional del ex presidente Nicanor Duarte Frutos, quien vuelve a recorrer el interior del Paraguay llenando anfiteatros y pontificando con virulentos discursos de tono opositor.
“Lugo dice sin pudor que el próximo año ya no va haber plata para pagar salarios. Los corruptos, que somos nosotros para ellos, recaudábamos 150 millones de dólares por medio mes, pagábamos salarios el 27 de cada mes, además de la deuda externa. Subsidiábamos el algodón, comprábamos tierras a los campesinos y dábamos a la Policía trato digno. Ellos, en cambio, no recaudan 50 millones“, expresó Duarte Frutos en un acto llevado a cabo este fin de semana.
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